Alemania vs Italia: C63 S AMG, RS5 y M4 enfrentan al Giulia Quadrifoglio
26-12-2017 Pruebas de manejo

Alemania vs Italia: C63 S AMG, RS5 y M4 enfrentan al Giulia Quadrifoglio

¿Podrá el nuevo súper sedán de Alfa Romeo derrotar a las versiones todopoderosas de Audi, BMW y Mercedes-Benz?

Durante el Especial de lo Mejor del Año que realiza cíclicamente Autocosmos, tuvimos la oportunidad de probar al nuevo Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio en pista. Los resultados fueron geniales, sin embargo, la mejor manera de poner en perspectiva el accionar del semental italiano es compararlo con su competencia, y por eso, durante los mismos días tuvimos en pista a sus principales adversarios: el nuevo Audi RS5, el BMW M4 y el Mercedes-AMG C63 S.

Tres alemanes contra un italiano, la cena está servida y promete ser suculenta, solo falta saber quién es el plato principal y quiénes los acompañamientos.

Aperitivo: los 4 ingredientes

Además de la diferencia de nacionalidades, estos cuatro contendientes se pueden dividir de diferentes maneras: Dos son coupé (Audi y BMW) y dos son sedanes (Alfa y Mercedes). Todos tienen motor longitudinal y todos (menos el RS5, que es quattro) descargan la potencia por las ruedas traseras. Completando el tema transmisiones, solo en el M4 el piloto estaba a cargo del embrague y de la palanca de cambios, en los otros hay cajas automáticas de 7 (Mercedes) y 8 relaciones.

Ahora pasemos al alma de estos deportivos: sus motores. Todos recurren a la inyección directa de gasolina y al soplado del turbo, sin embargo, Alfa y Audi recurren a sendos V6, BMW a un 6 cilindros en línea y Mercedes-Benz es la única marca que mantiene el V8. Veamos cómo queda el panorama de sus performances:

Tabla de performance

 

Motor / Transmisión

Potencia

Torque

Peso

Velocidad Máxima

0 a 100 Km/h

Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio

2.9L V6

AT 8

510 Hp a 6.500 rpm

600 Nm entre 2.500 y 5.000 rpm

1.695 kg

307 km/h

3,9s

Audi RS5

2.9L V6

AT 8

450 Hp entre 5.700 y 6.700 rpm

600 Nm entre 1.900 y 5.000 rpm

1.730 kg

250 km/h (limitado)

3.9s

BMW M4 CS

3.0L 6 en línea / MT 6

460 Hp a 6.250 rpm

600 Nm entre 4.000 y 5.380 rpm

1.655 kg

280 km/h

3.9s

Mercedes-AMG C63 S

4.0L V8

AT 7

476 Hp entre 5.500 y 6.250 rpm

650 Nm entre 1.750 y 4.500 rpm

1.715 kg

250 km/h (limitado)

4.1s

Entrada – Audi RS5

Arrancamos el banquete con la nueva generación del A5 en su versión más radical, el único del grupo que recurre a tracción integral. Esto último quizás es lo que mejor lo define en pista, ya que se siente algo pesado y muy seguro, en detrimento de la diversión detrás del volante.

El RS5 es más técnico que divertido

No nos engañemos, el nuevo Audi RS5 es muy efectivo, acelera tremendamente y frena muy bien, solo que es más técnico que divertido, al menos en pista. Con la electrónica encendida, se hace notorio que Audi te quiere dejar con hambre, interviniendo muy rápido en la conducción.

En el tipo de trazado del autódromo de Pachuca (México), donde realizamos el Especial de Lo Mejor del 2017, la tracción integral no fue tan determinante respecto de los otros 3, pero en calle, el nuevo bólido de los cuatro anillos deja en claro que tiene reservas dinámicas de sobra para enfrentar cualquier camino. Fue el auto ideal para abrir el apetito de asfalto y ponerse a tono con la pista.

Por cierto, está programado para llegar a Chile durante el primer semestre de 2018.

Primer plato  – BMW M4

El clásico de clásicos del segmento es el deportivo de BMW, ya sea como M3 (históricamente 2 y 4 puertas) o bajo la nueva denominación de la marca para las coupés, que lleva números pares.

El BMW M es un plato que le gusta a todos

¿Por qué el M4 tiene este lugar de privilegio? Porque es un plato que le gusta a todos. La casa bávara sabe lo que es equilibrar un deportivo con un reparto de pesos ideal y muy buen trabajo en el diferencial para transmitir correctamente la potencia al suelo. No te voy a mentir, el M4 es genial, pero en este comparativo quedó algo relegado, y esto se debe a que se siente un poco pesado y con una tendencia (muy ligera) a irse de trompa, que requiere mucha pericia para contrarrestar usando la potencia para movilizar el eje trasero.

Un elemento que me encantó y no me gustó al mismo tiempo, es el display de luces en el volante. Lo genial es que te avisa cuando hay que pasar de cambio al mejor estilo F1, lo malo es que parece una incrustación de baja calidad. Repetimos, BMW sabe muy bien lo que hace, este es su territorio, pero ahora nos divertimos más con los dos platos siguientes.

Plato Principal – Mercedes-AMG C63 S

Ojo que este plato es potente: el trabajo de AMG para las versiones deportivas de Mercedes suele ser brutal, te diría que con un enfoque más estadounidense. ¿Por qué? Porque es la que apuesta por la mayor cilindrada, y si bien todos abandonan los grandes bloques, Mercedes sigue fiel al V8.

El C63 S ofrece el mejor sonido del cuarteto

El resultado de esta decisión muscular de AMG es el mejor sonido del cuarteto (y eso que escuchar acelerar al Alfa es hipnótico) y una performance brutal, pero al mismo tiempo confiable y controlable. 

Una vez que dejamos a la mecánica libre, el Mercedes-AMG C63 S salía de cada curva resbalando el tren trasero gracias a las cantidades masivas de torque del V8. Yo creo que de haber tenido los muros de contención más lejos me habría animado a mucho más, especialmente porque era muy fácil reclamar el orden después de provocar la cola con el pie derecho.

Entetenido, confiable, llevable, un gran AMG.

Postre – Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio

Dejamos para el final al contendiente del otro lado de los Alpes por varios motivos. Es el primer sedán de Alfa con tracción trasera en muchos años, es el más potente del cuarteto con ADN Ferrari en su V6, y es un placer de manejarlo, necesitábamos irnos con algo dulce en la boca.

El Giulia Quadrifoglio es un néctar mecánico

Ya te lo contamos en la prueba dedicada especialmente al nuevo Quadrifoglio: se siente lleno de vitalidad, en su aceleración y en la forma instantánea que responde al volante. Si queda relegado respecto del Mercedes es porque esta vivacidad se puede transformar en nerviosidad y eso resta algo de confianza, aunque -como comprobamos en la pista- te deja recuperar el control fácilmente.

Ese V6 tiene un sonido proverbial cada vez que el tacómetro emprende su meteórica marcha hacia las 6.500 rpm, un néctar mecánico con un sabor inquieto, que lamentablemente no se mezclará con nuestra cocina local, ya que será difícil verlo en Chile antes de 2019.

¿Cuál es tu favorito?

¿Te gustó el menú? En Autocosmos tenemos la suerte de pertenecer a una familia de restaurants gourmet y pudimos darnos el lujo de saborear los mejores exponentes de la cocina automotriz europea. Ojalá que con esta nota te hayamos podido transmitir un poco de todo el gusto que sentimos. Bon appétit.

 

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