Junto al gran protagonismo del Tucson, en el stand de Hyundai otra de las estrellas es el debut mundial de la segunda generación del Bayon, que a pesar de seguir siendo un crossover, pero que la firma coreana buscó diferenciarlo claramente del i20 europeo, otorgándole un estilo más de SUV, resultando más espacioso y estrenando tecnologías que son propias de vehículos más grandes. Será fabricado en la planta de Izmit en Turquía.
Diseño que busca darle un carácter de SUV
La segunda generación adopta proporciones más cuadradas, una mayor altura libre al suelo y líneas angulosas que refuerzan su imagen de SUV. El diseño recoge elementos del lenguaje estético Art of Steel de Hyundai, con volúmenes marcados, pasos de rueda pronunciados, capó esculpido y protecciones inferiores que aportan una imagen más aventurera.
En su frontal destaca una firma luminosa horizontal que recorre gran parte del ancho del vehículo, acompañada por faros LED ubicados en una posición inferior. En los laterales, los revestimientos contrastantes, los pilares negros y las barras de techo acentúan su identidad, mientras que los voladizos cortos buscan conservar la agilidad necesaria para circular por espacios urbanos.
La zona posterior continúa esta línea con un conjunto lumínico de trazos horizontales y un protector inferior de formas angulares. Las llantas pueden alcanzar las 18 pulgadas y existe la posibilidad de elegir un techo negro, dependiendo de la configuración.
La personalización también gana protagonismo. Hyundai anunció una paleta inicial de diez colores exteriores, entre ellos tres acabados mate: azul Vibrant, azul Ice y rojo Fierce, a los que se sumarán dos tonalidades extras en 2027: Gris Ecotronic y Verde Menta etéreo. La oferta se complementa con la variante N Line, que añade detalles específicos de corte deportivo, llantas con diseño específico de 18 pulgadas y elementos diferenciadores en el parachoques y el interior.
Sus cotas llegan a los 4.245 mm de largo; 1.865 mm de ancho y 1.570 mm de alto, con una batalla de 2.600 mm.
Interior con enfásis en la tecnología
El habitáculo representa otro de los avances importantes del modelo. Según versión, podrá equipar dos pantallas de 12,3 pulgadas dispuestas en una estructura panorámica curvada: una para la instrumentación digital y otra para el sistema multimedia.
A esto se suma Hyundai Digital Key 2, una solución que permite abrir y poner en marcha el vehículo mediante un teléfono inteligente o reloj compatible. La integración inalámbrica de Apple CarPlay y Android Auto facilita el acceso a aplicaciones y funciones del teléfono sin necesidad de utilizar cables.
La oferta tecnológica contempla además cargador inalámbrico para dispositivos móviles, conexiones USB-C delanteras y traseras, y un sistema de audio Bose Premium de ocho parlantes. En determinadas versiones también estará disponible un paquete de entretenimiento que permite acceder a servicios de streaming, incluido YouTube, desde la pantalla central.
Hyundai también puso énfasis en mejorar la comodidad de los ocupantes, especialmente en las plazas traseras. Dentro de su equipamiento encontramos: asientos delanteros calefaccionados y ventilados, climatizador automático de dos zonas, techo panorámico practicable e iluminación ambiental.
Las plazas traseras ofrecen más espacio para las piernas, respaldos reclinables, apoyabrazos central con portavasos y, dependiendo de la configuración, asientos calefaccionados y salidas de ventilación dedicadas.
La capacidad del maletero está cifrada en 440 litros para las versiones de combustión y 397 litros para la futura variante híbrida.
Oferta motriz a gasolina e híbrido convencional
La gama europea contempla motores de gasolina y una nueva variante híbrida convencional. El primero estará representado por un 1.0 T-GDI con potencias de 90 y 115 CV con 172 Nm de par en ambos casos. Éstos podrán asociarse, según la versión, a una caja manual de seis velocidades o a una transmisión de doble embrague de siete marchas.
La principal novedad mecánica corre por cuenta de un bloque híbrido convencional, prevista para 2027. De acuerdo con la información preliminar de Hyundai, este sistema combinará un motor de gasolina 1.6 GDI de inyección directa con un propulsor eléctrico y una transmisión automática de doble embrague de seis velocidades.
La potencia conjunta anunciada es de 138 CV y 265 Nm de torque, con tracción delantera. Una de sus particularidades será el sistema de frenado regenerativo adaptativo, que permitirá ajustar la recuperación de energía de acuerdo con las condiciones de conducción. El conductor podrá seleccionar distintos niveles mediante levas ubicadas detrás del volante.